¿QUE ES LA ECO-JUSTICIA?

La Eco-Justicia es la búsqueda del bienestar de la naturaleza a la par de la del ser humano. La eco-justicia reconoce que en la realidad los seres humanos existimos en/con la naturaleza; no existe real separación por más que querramos separarnos de ella con nuestra indiferencia o nuestra falta de cuidado.

¿Y LA "ECO-TEOLOGIA"?

Como personas de fe, entendemos que si no existimos fuera de la naturaleza, Dios tampoco se revela sólo en la historia humana sino a través de su creación, donde existimos. Cuando buscamos a Dios desde esta visión, encontramos que la Escritura está llena de historias de este tipo y que la creación misma es fruto de la palabra de Dios (Genesis 1:3, 6, 8,9, 11).

28 octubre 2009

¿Irá mi mascota al Cielo?


"El cielo no será cielo, a menos que mis gatos estén allí para darme la bienvenida."
~Mark Twain 
  • • La Biblia no nos indica si las mascotas irán al cielo o no; sí nos da palabras de aliento para aquellos que amamos los animales.  La Biblia nos dice que los animales son importantes para Dios.  Dios creó cada ser viviente en el mar y en la tierra y les llamó “buenos”.
  • • Cuando el pecado se salió de control y Dios decidió destruir la tierra con el diluvio, Dios quiso salvar los animales al igual que al género humano.  Se nos dice que Dios hace pactos con las criaturas y que dio instrucciones para el cuidado de los animales en las leyes de Moisés.  Dios inclusive permitió que se quebrantara la ley para poder salvar a un animal en peligro.   Él nos confió el cuidado de las bestias a los humanos, pero Dios aún es su dueño y cuida de cada uno de éstos.  
  • • Por otra parte, los animales participan junto a los seres humanos alabando a Dios y están incluidos en las descripciones del cielo y la nueva creación. El Nuevo Testamento utiliza la palabra proskuneo (pro + kuon, “hacia delante, como un perro”) como descripción de una actitud de adoración.  
  • • Dios se compara con el águila, la gallina, a través de Moisés usa una serpiente para salvar al pueblo, se compara con un cuidador de animales (un pastor), utiliza un pez grande para convencer a Jonás de su misión, etc.
  • • Finalmente, la Biblia 
    1. 1. demuestra sus respetos hacia los animales refiriéndose a Jesús como “León de Judá” o “Cordero de Dios” y 
    2. 2. sugiere que toda la creación, humana y no humana, espera la redención del cuerpo y será salvada de corrupción.

LITURGIA:

SALUDOS
Cántico: 
// Yo sé que estás aquí, siento tu caminar
Te mueves entre el pueblo trayendo sanidad //
Con mi fe te alcanzaré, con mi fe te tocaré
Mi milagro recibiré, y sé que transformado yo seré

Oración  
Te agradecemos, Dios, que nos has traído aquí, a este lugar, a dar nuestro último adiós a una de las muchas criaturas maravillosas que Tú nos has dado como compañeros para compartir nuestras vidas. 

Oramos para que nuestro compañer@ _____  haya conocido tu paz.  
Además, pedimos tu bendición y presencia para todos los que lloran y lamentan ésta pérdida, para que Tú les des paz y tranquilidad.  Todo esto lo pedimos en el nombre del Dios creador de todas las cosas vivientes.  Amén.

Himno: Dios de las aves, MVC 37

LECTURAS Y PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA
Eclesiastés 3:18-21
Job 12:7-10 
Salmo 8, Salterio p. 90

Reflexión breve (¿Irá mi mascota al cielo?)

ORACIONES 
Dios Misericordioso, acudimos a ti en oración en este momento memorial.  El vínculo de vida que nos une a ______ ha sido quebrado, pero aquellos sentimientos de amor nos unen.
Te damos gracias por la vida, acompañamiento y memoria de _______.  Ayúdanos a entender cómo nuestras vidas han sido formadas y moldeadas por lo que ______ hizo y representó. 
Que su memoria sea una bendición.  Mientras vivamos, ______ vivirá, pues será parte de nosotros mientras le recordemos.

EULOGÍAS 
ORACIONES FINALES Y POEMAS 
Te lo entregamos, Señor, así como nos lo diste. 
Así como Tú no perdiste nada al dárnoslo,
No perdemos nada devolviéndolo.
La vida es eterna y el amor es inmortal, 
Y la muerte solamente es un horizonte. 
Y el horizonte no es nada más si no el límite de nuestra vista. 

Bendito eres Tú, Dios amoroso y Dios vivo.
Toda la creación te alaba, y aún así has puesto la tierra en nuestras manos.
Creaste a los animales para nuestra compañía,
para que al cuidarles aprendiéramos a amar y cuidar todas tus criaturas,
y así encontrar una señal de tu gracia.
Mientras cumplimos este llamado, que podamos acercarnos más a ti,
el dador de toda la vida,
por Jesucristo, nuestro Señor.  Amén. 

Padre Nuestro 
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venganos tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Y perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos dejes caer en tentación,
mas líbranos del mal,
porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén

Material preparado por: Julio R. Vargas-Vidal; Pastor Asociado; IMRPH, Puerto Rico; 26 de junio de 2006 y publicado por la Red de Liturgia del CLAI en Julio, 2009

13 octubre 2009

Salud y Salvación

NOTAS PARA TRES SERMONES
SOBRE SALUD Y SALVACION

Por la pastora Neddy Astudillo 

Estas tres reflexiones separadas son ideas sueltas para ayudar a la persona que quiera escribir un sermon a partir de cada grupo de pasajes bíblicos, o para guiar un estudio Bíblico usando los mismos pasajes.

Basado en Isa 65:17-25; 55:1-13; Lc 8:43-48; Mt 10:7b-8, 1 Tes 5:23

En el Antíguo Testamento la salvación frecuentemente se describe como el espacio que Dios crea para que florezca la vida. La tierra fértil es dada como un acto salvífico de Dios para el bienestar de su pueblo. La salvación también ocurre cuando Dios libera a su pueblo de los enemigos (Ex14:13-14, 30). Otros ejemplos de salvación los encontramos en los actos de redención, perdón y reconciliación.

En el Nuevo Testamento Jesús libera a la gente de males físicos, espirituales y los restaura a la comunidad. La sanidad es un acto de salvación, un paso más cerca a la realidad del reino de Dios. Cuando el reino de Dios se acerca, cuando la Palabra de Dios viva está en medio nuestro, los pobres sanan, los jóvenes no mueren y los ancianos viven por largo tiempo. Cuando el reino de Dios está cerca, nadie pasa hambre, la vida florece y los malvados se traicionan a sí mismos. La salvación y la salud van de la mano. La salvación implica salud y seguridad. Estas coexisten como elementos de una misma promesa. El reto para nuestra fe es ver estos dos aspectos de nuestra fe juntas y aprender a cómo hacerlas realidad en nuestras vidas.


NUESTROS CUERPOS, TEMPLO DE DIOS

Basado en Gen 1:27; 2:7; Rom 8:18-27; 1 Cor 6:19-20
En la cultura Maya, cuando un bebé nace, se organiza una fiesta con toda la familia, los tios, tias, hermanos/as, primos/as, sobrinos/as y los parientes politicos. La gente trae regalos al niño o la niña: pañales, machetes, pollitos, un plato, un vaso y un cuchillo. Veinte días después se organiza otra fiesta, esta vez es un desayuno. El/la bebé lo pasean alrededor de la casa, cuatro veces, cargado por niños/as de 13 y 14 años, acompañados además de otros niños/as con sus perros, ovejas, gatos, gallinas y otros animals. Al final de este evento, los abuelos aparecen para recibir y cargar al bebé, quienes lo traen a la cocina donde se está cocinando una enormes tortillas de maiz con el nombre del bebé en el centro. Se entiende que el niño o niña es hijo/a del maiz y se sella su identidad colocándole un pedazo diminuto de tortilla en su boca. A los cuatro años se le lleva a la siembra y se le deja jugar por primera vez con juguetes que simbolizan el trabajo de la siembra del maiz.

Costumbres como esta transmiten un entendimiento comunitariamente heredado sobre nuestra interdependencia con la familia –como comunidad humana- y con la tierra, como fuentes de vida. Co-existimos en comunidad y la tierra necesita de nuestras manos para dar su fruto. Culturas como estas evitan la vision falsa de que somos seres libres e independientes.

Cristo vino para liberarnos del pecado y de la muerte, no para librarnos los unos de los otros. Nosotros somos las unicas criaturas hechas por Dios que necesitan crear ‘cultura’ para sobrevivir. Dios nos invita desde el principio a ser nuestro Dios para desarrollarnos como personas a imagen de Dios. Dios mismo co-existe en comunidad, Padre, Hijo y Espiritu Santo. Dios es el creador, redentor y sustentador de todo lo que existe. Dios nos hizo a su imagen a partir del suelo de la tierra. Es en esta relación con los demás seres que encontramos nuestra humanidad y nuestro sentido, salud y verdadera libertad. En la medida en que nos encontramos, la tierra también encuentra su liberación.


“VIVIENDO COMO RESUCITADAS”

Basado en Deut 30:19-20; Mt 10:7-8; Jn 10:10; 11:24-27; Rom 6:1-20; 8:12-17; Apocalipsis 21:1-8

La Teologa Elsa Tamez en su estudio sobre Romanos 6 y 8 comparte que debemos vivir como resucitadas. Vivir así implica vivir una vida en contíua experiencia de transformación, un viaje intensional desde un estado de muerte hacia un estado de vida plena.

Desde esta intension proclamamos el nuevo cielo y la nueva tierra, la resurrección del cuerpo no solo como una promesa escatológica sino viviendo nuestras vidas como si ya el Reino de Dios estuviera entre nosotros (Mt 6:10).

La tierra misma está incluida en esta promesa (Mk 16:15, Rev 5:13; 11:18; 22:1-2). La pregunta que nos queda es - ¿Cómo construímos una vida plena dentro de nuestro contexto y nuestro quehacer diario? ¿Qué está causando la muerte y la falta de salud en mi contexto? ¿Quiéne son los que contaminan? ¿Estamos proclamando el juicio de Dios a aquellos que contaminan la tierra? ¿Cómo podemos ayudar a sanar de la tierra? ¿Cómo podemos sanarnos nosotras mismas?

Viviendo como resucitadas es posible gracias a la presencia del Espíritu Santo en todos los rincones de la tierra. Viviendo como resucitadas se hace posible a través de espiritualidades que nos guian a escoger la vida y nos libran de opciones de muerte. Jesús dijo: “Por sus frutos los conocerán” (Lc 6:43) . La ciencia puede mostrarnos el impacto de nuestras opciones mientras Cristo nos recuerda que su minisión fue traer vida abundante a la tierra. Nosotros lo/la buscamos.


LLAMADO A LA ADORACION

Espíritu de Vida
            Ven y aliméntanos con tu amor y tu gracia.

Espíritu de Consolación
            Ven y abrázanos con tu presencia y tu vision.

Espíritu de Esperanza
            Ven y llénanos con tu palabra liberadora, para servirte alegremente.

Espíritu de Apertura
Ven y conviértenos los unos a los otros, sin miedos, indiferencias o divisiones.

Espíritu de Aceptación
            Ven y recíbenos en la nueva tierra que estás creando.

Espíritu del Universo
            Ven y muévenos al sonido de tu clamor. Amen

ORACION DEL PUEBLO

Lider I: Por aquellos que sufren los efectos de la contaminación, que puedan encontrar sanidad y esperanza.

Lider 2: Por la comida, por el aire que respiramos, por el agua que tomamos, por los     productos que compramos y los productos que fabricamos, que puedan ser libres de la indeferencia, para que la vida sea protegida y nuestras vidas mejoradas.

Lider 3: Por el poder de sanidad de la tierra, que pueda sanar del daño que le hemos hecho y para que pueda enseñarnos cómo vivir sabiamente.

Lider 4: Por nuestros cuerpos, templos de Dios, para que busquemos placers buenos, que sostengan la vida para todas las generaciones.

Líder 5: Por aquellos que hacen las leyes que nos protegen, por los científicos y aquellos que se levantan para hacernos conscientes del impacto de nuestras opciones de vida.

Líder 6: Por todo esto y por tanto más, venga tu reino, Señor. Amén.

ORACION DE CONFESION

Cristo Señor, claramente dijíste: “No sera así entre ustedes” (Mt 10:26). Tú nos llamaste a servir, a cuidar y a sembrar, pero llenamos de barro el agua que tomamos y nos hacemos daño de más maneras que las que entendemos. En nuestro deseo de vanidad y la ignorancia indiferente olvidamos servirte en nuestros cuerpos. Confundimos dominio con una casa sin dueño y tu amor con libertades sin sabiduría.

Ven, Espíritu Santo, renueva la creación, nuestros cuerpos, nuestras almas. Que podamos enontrar nuestro lugar en tu templo. Perdónanos y guíanos, te lo pedimos. Amén.


SEGURIDAD DEL PERDON

Como el suelo que abraza la semilla tan pronto cae; como el sol que sin falta se levanta cada mañana, así es el amor de Dios, listo para abrazarnos, listo para llevarnos a sembradíos de vida fertil, listo para perdonar y darnos vida abundante y eterna. Ahora, se libre para servir!, hija de Dios, en Cristo tus pecados han sido perdonados. Da gracias a Dios y no olvides sus enseñanzas.

ENVIO

Que el Dios de la paz te santifique y te sane. Que tu alma, tu cuerpo y tu espíritu sean guardados para la construcción del Reino de Dios. Que la Palabra de Dios te guie a escoger la vida. Que la promesa de vida abundante sea tu luz y tu camino, ahora y siempre. Amén.

La Carta del Chief Seattle


La carta del cacique Seattle
En 1854, el «Gran Jefe Blanco» de Washington, el presidente de EEUU Franklin Pierce hizo una oferta para comprar una gran extensión de territorio indio y prometió una «reserva» para el pueblo piel roja. El Jefe Seattle de la tribu Suwamish de los territorios de lo que hoy ha venido a ser el Estado de Washington, en el noroeste de EEUU, contestó con esta carta, que ha sido considerada como la más bella y profunda declaración de amor a la naturaleza y el medio ambiente.


¿Cómo puede usted comprar o vender el cielo, o el calor de la tierra? La idea resulta extraña para nosotros. Si no nos pertenecen la frescura del ni el destello del agua, ¿cómo nos los podrían comprar ustedes?


Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. El majestuoso pino, la arenosa ribera, la bruma de los bosques, cada insecto que nace, con su zumbido… es sagrado en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que recorre los árboles, lleva los recuerdos del piel roja.


Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a pasear entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan a esta hermosa tierra, porque es ella madre del piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte nuestra. Las perfumadas flores son nuestras hermanas. El ciervo, el caballo, el águila majestuosa… son nuestros hermanos. Las rocosas cumbres, el olor de las praderas, el calor corporal del potrillo, y el hombre: todos pertenecemos a la misma familia.


Por eso, cuando el «Gran Jefe» en Washington nos manda decir que desea comprar nuestra tierra, es mucho lo que está pidiendo de nosotros. El «Gran Jefe» dice que nos reservará un lugar, de forma que vivamos cómodamente. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso, estamos considerando su oferta de comprar nuestra tierra. Pero no va a ser fácil, porque esta tierra es sagrada para nosotros.

El agua centelleante que corre por los arroyos y los ríos no es agua solamente: es sangre de nuestros antepasados. Si nosotros les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que es sagrada, y deberán enseñar a sus hijos que es sagrada, y que cada imagen que se refleja en el agua cristalina de los lagos, habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de nuestro pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.


Los ríos son hermanos nuestros, mitigan nuestra sed, conducen nuestras canoas, alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deberán recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son hermanos nuestros y hermanos de ustedes. Y deberán darles en adelante la atención que merece un hermano.


Sabemos que el blanco no entiende nuestra manera de ser. Un pedazo de tierra, para él, es igual que el siguiente. El es como un extraño que llega durante la noche y arranca de la tierra lo que necesita y se va. No mira a la tierra como su hermana, sino como su enemiga. Y cuando la ha conquistado, la abandona y se marcha a otra parte. Deja atrás las tumbas de sus padres, y no le importa. Viola la tierra de sus hijos y no le importa. Olvida la tumba de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre la tierra y a su hermano el cielo como cosas que pueden comprarse, saquearse, ser vendidas, como carneros o relucientes abalorios. Su apetito devorará la tierra, pero detrás sólo quedará un desierto.


No sé. Nuestras costumbres son diferentes a las de ustedes. La imagen de sus ciudades hiere la mirada del piel roja. Pero, posiblemente, es porque el piel roja es salvaje y no entiende.
No hay tranquilidad en las ciudades del blanco. No hay en ellas lugar donde se pueda escuchar el rumor de las hojas en primavera, o el susurro de las alas de un insecto. Pero quizá digo esto porque soy salvaje y no entiendo. En sus ciudades el ruido sólo insulta a los oídos. ¿Cómo sería la vida si el hombre no pudiera escuchar el grito solitario de la chotacabra o la animada conversación nocturna de los sapos en las ciénagas? Yo soy piel roja y no entiendo.


El indio ama el sonido suave de la brisa al deslizarse delicadamente sobre la superficie de la laguna, o ese olor característico del viento purificado por la llovizna mañanera y perfumado por la esencia de los pinos.


El aire es precioso para el piel roja, porque todas las cosas comparten el mismo aliento. La bestia, el árbol, el hombre… todos compartimos el mismo hálito.
El hombre blanco parece no darse cuenta de que respira el aire. Como un ser que agoniza largamente, es insensible al mal olor. Pero, si nosotros les vendemos nuestra tierra, ustedes deberán recordar que el aire es precioso para nosotros. Que el aire comparte su espíritu con toda la vida que él sustenta.


El aire que permitió su primer aliento a nuestro abuelo, también recibe su último suspiro. Y si nosotros les vendemos nuestra tierra, ustedes deberán mantenerla intacta y sagrada, como un lugar a donde incluso el hombre blanco pueda ir a saborear el viento purificado por el perfume de las flores.



De manera pues, que nosotros estamos considerando su oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, lo haremos con una condición: el hombre blanco deberá tratar como hermanas a las bestias de estas tierras.


Yo soy un salvaje y no entiendo otra forma de pensar. He visto miles de búfalos pudriéndose en la pradera, abandonados por los blancos después de balearlos desde un tren en marcha. Yo soy un salvaje y no entiendo cómo el humeante caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, al que nosotros sacrificamos sólo cuando lo necesitamos para subsistir.


¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas ellas desaparecieran, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque, cualquier cosa que les ocurre a las bestias, enseguida repercute en el hombre. Todos los seres estamos mutuamente vinculados.
Ustedes deberán enseñar a sus hijos que la tierra que pisan, son las cenizas de nuestros abuelos. Deberán honrar la tierra. Dirán a sus niños que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros parientes. Enseñarán a sus hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la tierra es nuestra Madre. Todo lo que sucede a la tierra sucede también a sus hijos. Cuando los hombres escupen sobre el suelo, escupen sobre sí mismos.

Nosotros sabemos esto: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Nosotros sabemos esto: todas las cosas están intercomunicadas,
como la sangre que une a una familia. Todo está unido. El hombre no trama el tejido de la vida. El es, sencillamente, uno de sus hilos. Lo que él hace a ese tejido, se lo está haciendo a sí mismo.
Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla con él como de amigo a amigo, puede exceptuarse de este destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos.


Nosotros sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes piensan ahora que él es propiedad de ustedes, de la misma forma que desean ser propietarios de nuestras tierras. Pero no puede ser. El es el Dios de todos los seres humanos, y su compasión es la misma tanto para el piel roja como para el blanco.


La tierra es preciosa para él, y hacer daño a la tierra es un enorme desprecio para el Creador. Los blancos también desaparecerán. Tal vez antes que las demás tribus. Ensucia tu propia cama y cualquier noche te verás sofocado por tus propios excrementos.
Pero, en tu agonía, brillarás fulgurantemente abrazado por la fuerza del Dios que te trajo a esta tierra y quien, para algún propósito especial, te dio dominio sobre la misma y sobre el piel roja. Este destino es un misterio para nosotros, ya que nosotros no entendemos cuando todos los búfalos son sacrificados, los caballos salvajes domados, las esquinas secretas de los bosques impregnadas por el olor de muchos hombres y la vista de las montañas mancilladas por las alambradas. ¿Dónde está el bosque? ¿Dónde está el águila? ¡Desaparecieron! Es el final de la vida, el comienzo de la supervivencia.

Declaraciones Eclesiales


AIPRAL:
www.aipral.org/.../200608191151280.XAGAIPRALDocumentofinalConsulta .doc


Alianza Reformada Mundial:
http://warc.jalb.de/warcajsp/side.jsp?news_id=1195&navi=24


Consejo Episcopal Latinoamericano:
http://www.celam.org/celam.info/download/Documento_Conclusivo_Aparecida.pdf



Consejo Nacional de Iglesias de EEUU:
http://www.ncccusa.org/news/14.02.05theologicalstatement.html